viernes, 7 de agosto de 2009

Delirio

Estoy un poco harta de mi incompletud, de mi vida suspendida, de mi falta de carácter y de voluntad. Estoy llena de ira. Mi habitación es un ejemplo: las paredes blancas, la alfombra, la pequeña lámpara del buró, el edredón amarillo... todo sensatamente ordenado pero empolvado. Así me veo. Mi presencia no levanta sospecha, ni llama la atención. Mi ropa no es extravagante, ni mi porte es extraordinario. Mi cabello, siempre revuelto, es lo único que podría evidenciar mi desajuste mental, mi delirio, mi locura, pero no, pues coincide con alguna moda. Soy silenciosa y amable. Soy. No siempre, no últimamente: no he sido muy amable. A la primera provocación el tono de mi voz, pese a emitir un simple "gracias" o un "por favor", se torna severo, agresivo. Mi mirada no oculta el desprecio que siento por algún personaje que se me antoja hipócrita, mentiroso, mezquino. Acaso. He decidido
decir la verdad siempre y algo muy feo brotó de mí: mi desprecio por muchos, que bien ha de ser por mí...

sábado, 25 de julio de 2009

Lo ocurrido

Tenía los ojos soñados, que no soñadores, no se confunda, amable lector. Ocurrió con seguridad en alguna ocasión, aunque no sabe si fue cuando amanecía o cuando anochecía, aunque bien pudo ser durante un sueño apacible y reparador; mas no descarta la posibilidad de que el sueño fuera violento y hasta doloroso. No gritó, puedo garantizarlo, pues esa es cosa contraria a su ya encarnada convicción de no hacer escándalos innecesarios, y menos cuando lo ocurrido se presentó así, tan como si ya se le esperara: con la mesa puesta, y comimos y bebimos... pero no como usted imagina, querido lector, porque yo no hablo de comestibles, ni de mesas galanamente aderezadas, ni de glotones bonachones, sino de lo ocurrido: y el calor del sol le pareció un tormento, lo mismo que el frío nocturno y la tibia lluvia.

martes, 21 de julio de 2009

Dormidos

Después de una discusión, un fuerte dolor de cabeza, unos burritos, unas aspirinas, y muchos besos, nos quedamos dormidos en el Jardín.

viernes, 12 de junio de 2009

Malvada

Me gustan los colores de mi blog. Oh, sí. Por otro lado: hoy desperté a las 7:00am decidida a escuchar las 105.7 mejores canciones del rock mexicano 1989-2009. Pese a estar muy desvelada, desperté justo a tiempo: escuché la primera, la segunda, la tercera... y volví a quedarme dormida. Tuve sueños exóticos en los que se filtró la voz de la tal Mayté Perroni, integrante de RBD, creo, cuya dulce voz promueve el voto a favor del partido verde, para que nuestros hijos estudien inglés y computación, el gobierno pague las medicinas que no sean proporcionadas por el seguro y se apruebe la pena de muerte a asesinos y secuestradores. Y la soñé, a Mayté, dentro de una telenovela en la que ella se enamoraba de un príncipe coreano (?) que, astutamente, abusaba de ella a la primera oportunidad y la abandonaba semi desnuda en un parque público, triste, mas como era la protagonista y yo era como la directora, sabíamos, las dos, que un hombre cien veces más guapo y de ojos azules y todo lleno de virtudes, se enamoraría de ella y vengaría la ofensa del príncipe coreano malvado. Eso soñaba yo cuando un horrible, molesto, irritante, ruido me distrajo de mi yo directora de telenovelas: una secadora de pelo, la de una de mis vecinas, a la cual odié por desconsiderada, a la vecina. Una hora pasó secando su cabello, sin tomar en cuenta que eran las 7:15am, y que había gente, como yo, que sólo llevaba tres horas durmiendo, 3. Así que yo, muy malvada, casi como el príncipe coreano, salí y miré hacia la habitación de la vecina, pues quise conocerla, que tenía la puerta abierta, y pude verla tan linda con su cabello bien peinado y sus enormes aretes blancos y, sin más, la miré con desprecio, oh sí. Y volví a mi cama. 
Enn cuanto al partido verde... no estoy a favor, no. No estoy de acuerdo con un gobierno democrático en un país tan complejo y cuya mayor parte de sus habitantes sólo tiene acceso a una educación deficiente. México no necesita (sólo) dirigentes electos por el pueblo, o partidos políticos, cuyas propuestas de campaña se reduzcan a soluciones espurias, sino gente eficiente que resuelva problemas sin excusa.

miércoles, 3 de junio de 2009

Sólo quiero salir de aquí, volver a ser extravagante; caminar por ahí tranquila, con el cabello revuelto; poder cantar y bailar, no importa dónde. Gritar con todas mis fuerzas; quiero volver a creer en

martes, 2 de junio de 2009

Loca

Nueve meses de arduo trabajo "cajeril" (muy respetable y a veces dificultoso y aburrido) y por fin alguien me dijo: Sujey, no me había dado cuenta de lo loca que estás. Sonreí muy complacida. Casi le di las gracias y lo abracé.