Cada vez que has aparecido en mi vida, de la manera que sea, mi corazón
ha dado un vuelco para al final caer hecho pedacitos. La última vez que
desapareciste de mi vida me sumí en una de las depresiones más dolorosas que he tenido. Yo estaba tan mal y me preguntaba por qué y un
día me desbaraté y lloré hasta que entendí: de alguna manera te habías
convertido en el ser cuya presencia, aunque lejana, confería valor ja
mi existencia; tu ausencia me hacía sentir vacía e insignificante. Tuve
que reconstruirme pero sola; debía valer por mí
misma, aunque no comprendía cómo podía yo valer porque sí.
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miércoles, 6 de noviembre de 2013
lunes, 14 de octubre de 2013
lunes, 23 de septiembre de 2013
Difusa
Entréguese de verdad al viento y deje de ser de cartón y arena...
Boba y qué.
Difusa, inconclusa, tardía y qué.
Boba y qué.
Difusa, inconclusa, tardía y qué.
Bolita
Las ganas de hacer bolita la propia vida y arrojarla muy lejos, cual bolita de papel arrugado con contenido fallido.
Las ganas de despojarse de uno mismo y su hábito introspectivo.
Las ganas de despojarse de uno mismo y su hábito introspectivo.
jueves, 19 de septiembre de 2013
Y no
Alguna vez tuve que matar el enorme amor que sentía. Lo ahogué. Ahora vivo aquí atrapada y apagada. He aprendido a ahogar-me. ¿En qué me he convertido? Si bien nunca tuve claro qué sería de mí, jamás se me ocurrió que podría seguir siendo la misma: la abúlica, la tímida, la seria, la mustia, la boba, la mala. Tenía que ser diferente, mejor, y no. Y no. Debería poder escupir cuanta cosa podrida vive en mí: mis pensamientos obsesivos, mis heridas, mis rencores, mis debilidades, mis errores. Siento vergüenza, siento tristeza. Cada día lo intento y cada día entiendo que fracasé, que me dejé destruir, que perdí las ganas y toda la esperanza y que si alguna vez destella en mí el deseo de volver a la luz, de inmediato y diligentemente, vuelvo aquí, a la desolación, a la muerte que soy.
sábado, 31 de agosto de 2013
Me dormí muy enojada.
Caminaba sintiendo una molestia en los ojos. La gente me miraba con desagrado. Encontré un restaurante-centro de salud. Corrí al baño y me miré al espejo. Mi ojo derecho estaba muy desviado, como si padeciera estrabismo. Me asusté mucho. Intenté con mis dedos acomodarlo. Al presionar ligeramente, mi globo ocular se partió, y un enorme tajo de éste salió disparado, acompañado de tejidos suaves y viscosos. Ay no. Rápido volví a (mal) acomodar todo dentro de la cavidad orbitaria correspondiente. Quedé muy decente pero con tiras de tejido óptico, color azul claro, colgando de mi ojo y... garganta. Casi podía masticarlo y saborearlo, así que procuré no comerlo. Por suerte me encontraba en un restaurante-centro de salud y de inmediato salí y solicité una consulta.
Caminaba sintiendo una molestia en los ojos. La gente me miraba con desagrado. Encontré un restaurante-centro de salud. Corrí al baño y me miré al espejo. Mi ojo derecho estaba muy desviado, como si padeciera estrabismo. Me asusté mucho. Intenté con mis dedos acomodarlo. Al presionar ligeramente, mi globo ocular se partió, y un enorme tajo de éste salió disparado, acompañado de tejidos suaves y viscosos. Ay no. Rápido volví a (mal) acomodar todo dentro de la cavidad orbitaria correspondiente. Quedé muy decente pero con tiras de tejido óptico, color azul claro, colgando de mi ojo y... garganta. Casi podía masticarlo y saborearlo, así que procuré no comerlo. Por suerte me encontraba en un restaurante-centro de salud y de inmediato salí y solicité una consulta.
No amor
Amor. Nunca te llamé Amor. No besé detenidamente tu cuerpo, ni te vi dormir. Tus manos no se cansaron de mí. No me extrañaste. No me contaste tus sueños al despertar. No te molesté con mis largas reflexiones. No te vi llorar. No te fastidiaron mis celos. Nunca te enojaste conmigo. No deseaste verme llegar a ti. No sufriste por mí. No me invitaste a hacer el amor.
Tu voz. Tus ojos. Tus historias.
Te perdí y no sé como irme. Eres ruido, eres luz.
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