Con mi muy superficial manera de entender el mundo, me parece a veces que nada tiene sentido y a veces que cuanto existe, siempre colgado de la nada o del azar, se parece a lo que pienso que es lo milagroso. Aún con la amargura cotidiana que ha tenido a bien inundarme cada vez con más frecuencia, lo vislumbro. Y pienso en mí y en mi historia pequeñita y en los remolinitos que son mis tormentos.
jueves, 16 de enero de 2014
jueves, 9 de enero de 2014
Así
Mi sonrisa consiste en una mueca horrible. De niña quería ser bailarina pero mi madre me dijo que no era una buena idea porque las bailarinas tienen sonrisas bonitas, así que desistí. "No soy fotogénica", es lo que pienso cuando veo una fotografía de mí cuya imagen no coincide con la imagen que me gusta de mí. Pregunto si soy así y me dicen que sí y yo pienso "pero no soy siempre así, tan fea". Me doy ánimos. A veces esto de darme ánimos consiste en bloquear en mi mente algún suceso y dejarlo atrás en el tiempo. He estado un poco obsesionada con las personas que me quieren. A mi novio le pregunto con mucha frecuencia por qué me quiere y, aunque él ya debería estar harto de mi pregunta, me responde que no sabe. Así que me deja igual. Últimamente lo he obligado a darme una respuesta y dice que porque soy buena persona y yo le digo que eso no me sirve porque hay muchas buenas personas y yo no soy especial en ese sentido; es más, sé bien que no soy tan buena persona.
Tengo una mente imprecisa y hasta ahora, y vaya que ha pasado el tiempo desde que nací, no me he podido hacer de una sola pieza. Soy tantas maneras de pensar y de sentir que no me puedo asir a nada. Me siento como de aire o de agua y, cuando estoy muy triste, como un pedazo de tierra que se desmorona. Esta sensación de vaguedad se traslada al exterior de vez en cuando y todo me parece un mar inmenso y yo un barquito destartalado y perdido. Me hago chiquita, muy chiquita, en mi imaginación, pero nunca logro desaparecer, ni aunque cierre los ojos y me prometa dejar de hablar.
Tengo una mente imprecisa y hasta ahora, y vaya que ha pasado el tiempo desde que nací, no me he podido hacer de una sola pieza. Soy tantas maneras de pensar y de sentir que no me puedo asir a nada. Me siento como de aire o de agua y, cuando estoy muy triste, como un pedazo de tierra que se desmorona. Esta sensación de vaguedad se traslada al exterior de vez en cuando y todo me parece un mar inmenso y yo un barquito destartalado y perdido. Me hago chiquita, muy chiquita, en mi imaginación, pero nunca logro desaparecer, ni aunque cierre los ojos y me prometa dejar de hablar.
jueves, 2 de enero de 2014
Otro añ
Empecé el año en medio de una fiesta popular con músicos tocando el trombón y borrachos bailando no sé qué. Luego fui a otra fiesta con chicos que escuchaban música electrónica y fumaban mariguana. Yo bailaba monótona: una mano para acá, un pie para allá. Yo hablaba lentamente y con casi nadie. Estaba triste y soñolienta. La música no me emocionaba. Mis ojos estaban muertos y mi corazón seco.
jueves, 19 de diciembre de 2013
martes, 17 de diciembre de 2013
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Terminé con una antigua obsesión y fue tan difícil como fácil fue adquirir otra.
No tengo remedio.
Terminé con una antigua obsesión y fue tan difícil como fácil fue adquirir otra.
No tengo remedio.
lunes, 2 de diciembre de 2013
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Pedacitos
Cada vez que has aparecido en mi vida, de la manera que sea, mi corazón
ha dado un vuelco para al final caer hecho pedacitos. La última vez que
desapareciste de mi vida me sumí en una de las depresiones más dolorosas que he tenido. Yo estaba tan mal y me preguntaba por qué y un
día me desbaraté y lloré hasta que entendí: de alguna manera te habías
convertido en el ser cuya presencia, aunque lejana, confería valor ja
mi existencia; tu ausencia me hacía sentir vacía e insignificante. Tuve
que reconstruirme pero sola; debía valer por mí
misma, aunque no comprendía cómo podía yo valer porque sí.
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