sábado, 25 de julio de 2009

Lo ocurrido

Tenía los ojos soñados, que no soñadores, no se confunda, amable lector. Ocurrió con seguridad en alguna ocasión, aunque no sabe si fue cuando amanecía o cuando anochecía, aunque bien pudo ser durante un sueño apacible y reparador; mas no descarta la posibilidad de que el sueño fuera violento y hasta doloroso. No gritó, puedo garantizarlo, pues esa es cosa contraria a su ya encarnada convicción de no hacer escándalos innecesarios, y menos cuando lo ocurrido se presentó así, tan como si ya se le esperara: con la mesa puesta, y comimos y bebimos... pero no como usted imagina, querido lector, porque yo no hablo de comestibles, ni de mesas galanamente aderezadas, ni de glotones bonachones, sino de lo ocurrido: y el calor del sol le pareció un tormento, lo mismo que el frío nocturno y la tibia lluvia.

martes, 21 de julio de 2009

Dormidos

Después de una discusión, un fuerte dolor de cabeza, unos burritos, unas aspirinas, y muchos besos, nos quedamos dormidos en el Jardín.

viernes, 12 de junio de 2009

Malvada

Me gustan los colores de mi blog. Oh, sí. Por otro lado: hoy desperté a las 7:00am decidida a escuchar las 105.7 mejores canciones del rock mexicano 1989-2009. Pese a estar muy desvelada, desperté justo a tiempo: escuché la primera, la segunda, la tercera... y volví a quedarme dormida. Tuve sueños exóticos en los que se filtró la voz de la tal Mayté Perroni, integrante de RBD, creo, cuya dulce voz promueve el voto a favor del partido verde, para que nuestros hijos estudien inglés y computación, el gobierno pague las medicinas que no sean proporcionadas por el seguro y se apruebe la pena de muerte a asesinos y secuestradores. Y la soñé, a Mayté, dentro de una telenovela en la que ella se enamoraba de un príncipe coreano (?) que, astutamente, abusaba de ella a la primera oportunidad y la abandonaba semi desnuda en un parque público, triste, mas como era la protagonista y yo era como la directora, sabíamos, las dos, que un hombre cien veces más guapo y de ojos azules y todo lleno de virtudes, se enamoraría de ella y vengaría la ofensa del príncipe coreano malvado. Eso soñaba yo cuando un horrible, molesto, irritante, ruido me distrajo de mi yo directora de telenovelas: una secadora de pelo, la de una de mis vecinas, a la cual odié por desconsiderada, a la vecina. Una hora pasó secando su cabello, sin tomar en cuenta que eran las 7:15am, y que había gente, como yo, que sólo llevaba tres horas durmiendo, 3. Así que yo, muy malvada, casi como el príncipe coreano, salí y miré hacia la habitación de la vecina, pues quise conocerla, que tenía la puerta abierta, y pude verla tan linda con su cabello bien peinado y sus enormes aretes blancos y, sin más, la miré con desprecio, oh sí. Y volví a mi cama. 
Enn cuanto al partido verde... no estoy a favor, no. No estoy de acuerdo con un gobierno democrático en un país tan complejo y cuya mayor parte de sus habitantes sólo tiene acceso a una educación deficiente. México no necesita (sólo) dirigentes electos por el pueblo, o partidos políticos, cuyas propuestas de campaña se reduzcan a soluciones espurias, sino gente eficiente que resuelva problemas sin excusa.

miércoles, 3 de junio de 2009

Sólo quiero salir de aquí, volver a ser extravagante; caminar por ahí tranquila, con el cabello revuelto; poder cantar y bailar, no importa dónde. Gritar con todas mis fuerzas; quiero volver a creer en

martes, 2 de junio de 2009

Loca

Nueve meses de arduo trabajo "cajeril" (muy respetable y a veces dificultoso y aburrido) y por fin alguien me dijo: Sujey, no me había dado cuenta de lo loca que estás. Sonreí muy complacida. Casi le di las gracias y lo abracé.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Distraída

Te recordaba en la lejanía de cinco minutos que nos acababa de separar y pensaba en la futura lejanía de horas y hasta de días que nos esperaba... que nos espera. Pensaba en tu mirada tan llena de estrellas, y en tu seriedad; en lo fácil que es que te hundas en tus pensamientos y te muestres distante, frío e irremediablemente ajeno... ¡a mí! Basta una mirada o un comentario distraído y mal avenido, de esos míos, tan míos... Te amo.